Francis Collins, reconocido genetista

Francis Collins, buscando la armonía entre ciencia y religión

La religión y la ciencia siempre ha sido un tema de discusión. Para unos no pueden ir de la mano, para otros hay explicaciones científicas que tienen su origen en Dios, y esta disparidad se ha reflejado desde los orígenes de la historia en las vidas de los científicos sin cuyos avances hoy no podríamos vivir tal y como lo hacemos.

Es el caso de Francis Collins, considerado por Obama como «uno de los mejores científicos del mundo» y que hoy en día es un claro defensor de que ciencia y religión no son términos excluyentes el uno del otro.

Francis nació en Virginia, EE.UU. hace 66 años. Se doctoró en química y es graduado en medicina por la Universidad de Carolina del Norte. La mayor parte de su trayectoria profesional se centró en la investigación de los institutos nacionales de salud pública estadounidenses, estando al frente del Proyecto Genoma Humano durante 9 años.

Una de las principales actividades que llevó a cabo durante el periodo que estuvo al frente de este proyecto, fue la composición de un catálogo de variaciones genéticas que hoy en día es utilizado para descubrir aquellas que pueden estar correlacionadas con el riesgo de padecer enfermedades.

A Francis Collins le debemos la identificación de los genes de la fibrosis quística y el haber aislado a los que producen la enfermedad de Huntington, la neurofibromatosis, la neoplasia múltiple endocrina tipo 1, y la leucemia aguda de adultos tipo M4.

En el año 2001 recibió el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por su trabajo en el descubrimiento de la secuencia del genoma humano. El 8 de julio de 2009, el presidente Barack Obama propuso a Francis Collins para el cargo de director de los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health). Posteriormente fue nombrado por el papa Benedicto XVI miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias en el 2009, año en el que también fue condecorado con la Medalla Presidencial de la Libertad de los Estados Unidos.

Ciencia, religión y ética

Francis Collins es conocido por ser un firme defensor de la protección de la privacidad de la información genética y por su lucha por prohibir la discriminación basada en los genes.

Aunque provenía de una familia cristiana, durante su formación académica se confesó ateo. Fue a raíz de su experiencia como médico y de ver cómo muchos de sus pacientes se encomendaban a Dios y a su fe, que empezó a documentarse en cosmología y textos cristianos, que lo llevó a convertirse al cristianismo de nuevo.

En su libro «¿Cómo habla Dios? La evidencia científica de la fe», Collins confiesa que el descubrimiento del genoma humano le permitió darse cuenta de cuál era el trabajo de Dios. Explica que cuando realiza un avance científico es cuando siente cercanía con Dios porque está percibiendo algo que ningún humano sabía antes, pero que Dios sí conocía desde siempre.

En su lucha por defender la confluencia de ciencia y religión, fundó BioLogos Foundation, de la que forman parte un equipo de científicos que creen en Dios y se han comprometido a promover una teoría de los orígenes de la vida que sea a la vez teológica y científicamente sólida.


Aunque son muchos los que critican la trayectoria de Collins debido a su inclinación hacia la religión, sin duda alguna, Francis es uno de los grandes científicos de este siglo. Sus investigaciones han permitido salvar vidas y que se pueda seguir evolucionando en la detección de enfermedades que sufren millones de personas. Sin embargo, es otra celebridad más que queda en la sombra de otras personalidades más mediáticas. Y es por eso que queremos poner nuestro granito de arena y que científicos como él queden en la mente de todos.

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