Hedy Lamarr

Hedy Lamarr, actriz de Hollywood e inventora del actual WiFi

Sin su invento, las comunicaciones actuales no existirían y sin embargo, para muchos se trata de una verdadera desconocida.

Conociendo a Hedy Lamarr

Hedy Lamarr nació el 9 de noviembre de 1914 en Viena. Desde muy temprana edad destacó por su inteligencia y a los 16 años comenzó sus estudios de ingeniería. Sin embargo, los abandona en 1933 para explotar su lado artístico siendo la primera mujer en aparecer desnuda en una película comercial, Éxtasis.

A raíz de la película, el armamentista Fritz Mandl que vendía armas a dictadores como Hitler, se enamora de ella y acuerda un matrimonio concertado con los padres de Hedy. Debido al carácter celoso y protector de éste, Hedy vive encerrada en su propia casa y aprovecha para retomar la ingeniería. Gracias a las reuniones de su marido, durante esos años, Hedy adquiere un profundo conocimiento acerca de la tecnología armamentística de la época.

En 1937 consigue escapar y es cuando llega a Hollywood donde retoma su carrera como actriz, y posteriormente consigue el título de Ingeniera de Telecomunicación. Hedy ofrece al gobierno de EE.UU la información que había recabado en las reuniones de su marido y empieza a trabajar en nuevas tecnologías militares. En esta época, los gobiernos en guerra rechazaban fabricar misiles teledirigidos por si las señales eran interceptadas por el enemigo.

En 1941, conoce al compositor e inventor George Antheil junto con el cual elaboran la primera patente de un sistema de comunicaciones secreto en 1942. Este sistema se basaba en saltos de frecuencia con el fin de ser utilizado en misiles controlados por señales de radio, seguras contra los enemigos. El sistema era similar a las teclas del piano y funcionaba con 88 frecuencias. La señal de radio cambiaba de frecuencia según un patrón codificado el cual solo era conocido por emisor y receptor de manera que el misil no podía ser interceptado por el enemigo. Aun así, hasta 1957 la patente no se ve aplicada debido a que requería de la fabricación de un sistema electrónico, que hasta ahora era mecánico.
Su primer uso fue en la crisis de los misiles de Cuba. Tras ser empleado en diversas guerras e implantarse en la ingeniería militar llega con la era digital permitiendo la conmutación de datos WiFi.

En 1997 la Electric Frontier Foundation le otorgó un premio por su invento y ese mismo año le dieron el prestigioso premio «Bulbie», siendo la primera mujer en recibirlo. Hedy falleció en Florida en enero de 2000. Desde entonces el día del inventor se celebra el 9 de noviembre, día de su cumpleaños, en su honor.

Sin duda, es un claro ejemplo de que muchas veces las apariencias engañan. Su historia está llena de altos y bajos pero, como otras tantas desconocidas, pasará a la historia por su gran aportación en las telecomunicaciones, tal y como hoy las conocemos.

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