Juegos Paralímpicos de 2016

Innovación en los Juegos Paralímpicos

El pasado domingo, 18 de septiembre, concluían los Juegos Paralímpicos de Río 2016, donde España acabó undécima en el medallero, con un total de 31 medallas (9 oros, 14 platas y 8 bronces) en seis deportes: atletismo, baloncesto, ciclismo, natación, tenis de mesa y triatlón.

Los Juegos Paralímpicos, un poco de historia

Los Juegos Paralímpicos nacieron de la mano de Ludwig Guttman, un neurocirujano que creía firmemente en la importancia de la actividad física para la rehabilitación de personas discapacitadas. Es por ello que en 1948, en Stoke Mandeville (Inglaterra, Reino Unido), organizó un torneo de tiro con arco en el que participaron 16 atletas en sillas de ruedas (14 hombres y 2 mujeres), todos ellos veteranos de la Segunda Guerra Mundial.

Fue en 1960, en Roma, cuando se celebraron los I Juegos Paralímpicos, en los que participaron 400 deportistas de más de 20 países. Sería el inicio de lo que hoy conocemos, una competición de alto nivel donde participan más de mil atletas con diferentes tipos de discapacidad (visual, física, intelectual, parálisis cerebral). Este año se han congregado 175 países, un total de 4.350 deportistas (2.700 hombres y 1.650 mujeres).

Tecnología de élite

Cada cuatro años se concentran miles de atletas para dar lo mejor de sí mismos, superarse y demostrarle al mundo que sí se puede, que todos somos iguales, que tenemos las mismas inquietudes y ganas de competir. Para ello, la tecnología está al servicio de estos deportistas, siendo necesario poner a punto los avances tecnológicos que permitan al cuerpo humano adaptarse a las diferentes discapacidades. Algunos ejemplos de ello son:

  • Tecnología biomecánica: Rodillas y brazos electrónicos, cuyos movimientos son ordenados por señales eléctricas generadas por los nervios de las partes del miembro que se han conservado. El atleta sudamericano Oscar Pistorius corrige la doble amputación de sus piernas con unas prótesis construidas en fibra de carbono, que permite andar de modo natural y cómodo.
  • Sillas de ruedas: Las deportivas son de estructura rígida, aunque ajustable, y no se pliegan, por lo que son más resistentes y sólidas. Las ruedas se caracterizan por estar inclinadas, lo que proporciona más estabilidad al realizar los giros. Algunas incluyen sensores para orientar mediante sonidos a los deportistas.
  • Bicicletas: Incluyen un ordenador que facilita conocer datos del atleta en el momento del uso de la misma.
  • Ropa de baño: Existen gorros de natación vibratorios, que avisan al nadador invidente cuando se está aproximando a la pared.
  • Tecnología biónica: Hasta hoy no se concebía el uso de prótesis robóticas capaces de leer la mente de personas parapléjicas. Sin embargo, este octubre se celebrarán los primeros Juegos Olímpicos para atletas que necesitan asistencia biónica: Cybathlon (enlace).

No todo es cuestión de tecnología, la innovación también llegó a las medallas. Dentro de cada una se colocó un número de bolas diminutas de acero (16 en las de acero, 20 en las de plata, 28 en las de oro) de manera que al moverlas producían un sonido. Además, se grabó en braille “Río 2016 Juegos Paralímpicos” y se usaron materiales sostenibles para la fabricación de ellas. Para los Juegos de Tokio 2020 posiblemente se fabriquen con basura electrónica. Deporte accesible y responsable con el medio ambiente.

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