Sally Ride

La primera estadounidense en el espacio, Sally Ride

Sally Ride es una de esas mujeres que ha logrado dejar su huella en el sector espacial y, en general, en la historia. Conozcamos más sobre su vida.

Nació en mayo de 1951 en Los Ángeles, en una familia de origen noruego que tuvo dos hijos más. Desde pequeña tenía dos pasiones claras: el tenis y la ciencia. Gracias al deporte obtuvo una beca para estudiar secundaria llegando a destacar a nivel nacional como tenista. La ciencia marcaría su carrera profesional.

Estudió física en la Universidad de Stanford donde también obtuvo el doctorado y tan solo unos años más tardes ingresó en la NASA.

Su carrera en la NASA

En 1977, la NASA abrió un nuevo proceso de selección. Para la captación realizaron una campaña enfocada a aumentar la diversidad de sus astronautas. Sally fue una de las más de ocho mil personas que respondieron al anuncio. Fue seleccionada junto a 34 candidatos más para unirse al cuerpo.

Los primeros años en la NASA trabajó desde Tierra en dos misiones, STS-2 y STS-3, como comunicadora de cabina. Su voz calmada era alentadora para la tripulación que contactaba desde el espacio. También ayudó a diseñar el Canadarm 1, un brazo robótico que se utiliza en el transbordador espacial. Su destreza llamó la atención de sus superiores, esto fue determinante para que quisieran que fuera uno de los miembros de la tripulación del Challenger en la misión STS-7. Lamentablemente no se libró de que algunos cuestionaran si estaría capacitada para ello, por el simple hecho de ser mujer. Pero Sally había entrenado duro y se había preparado a conciencia, se había merecido unirse al resto del equipo.

El 18 de junio de 1983 puso rumbo al espacio. Sally no fue la primera mujer en viajar al espacio, anteriormente las rusas Valentina Tereshkova y Svetlana Savitskaya ya lo habían hecho. Sí que fue la primera mujer estadounidense y además la astronauta más joven en órbita.

Su hazaña tuvo muchísima repercusión mediática. Estábamos en la época de competitividad máxima entre Estados Unidos y la Unión Soviética en la carrera espacial. Muchas niñas lo vieron desde el salón de casa con admiración y ese día pensaron que ellas también podrían ser científicas, o lo que se propusieran.

En la misión STS-7 estuvo seis días en órbitas en los cuales se desplegaron dos satélites de comunicación para Canadá e Indonesia, además se convirtió en la primera mujer en manejar en órbita un brazo robótico. Ese en el que había estado trabajando.

Volvió al espacio durante 8 días en 1984 y tenía planificado un tercer viaje que se vio truncado por el grave accidente que sufrió el transbordador espacial Challenger. Tras esto, Sally desempeñó diferentes funciones en la NASA hasta 1987 cuando decidió dejarla.

Su vida después de la NASA

A pesar de dejar la NASA, no se desvinculó del espacio. Desde el mundo académico y de la investigación siguió unida a él. Ride trabajó en varios campos, en el Centro Internacional para la seguridad y Control de Armamentos como profesora universitaria e incluso fundó su propia empresa.

El objetivo de su empresa era algo por lo que había apostado a lo largo de su vida, la divulgación científica desde edades tempranas, centrándose especialmente en motivar a las niñas.

En 2012 perdió la batalla contra una complicada enfermedad. Afortunadamente, pudo disfrutar en vida del reconocimiento a la labor que desempeñó. Recibió numerosos premios y honores, entre otros fue añadida al Salón de la Fama Nacional de la Mujer y al Salón de la Fama de Astronautas.

¡Toda una inspiración para las mujeres que trabajan en ciencias y tecnología!

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