Mary Lee Woods

Mary Lee Woods, pionera como mujer y como programadora

La formación, un pilar importante

Mary Lee Woods nació el 12 de marzo de 1924 en Birmingham donde vivió la primera etapa de su vida. Sorprendente para la época, se educó en colegios mixtos. Eso le permitió tener un desarrollo personal en un entorno más liberal y flexible, en el que no imperaba una disciplina excesivamente estricta.

Mary tuvo la fortuna de que no solo su madre sino también su padre eran fieles defensores de los derechos de la mujer, algo que ella también heredaría. Por lo tanto, contaba con el apoyo y ánimo de sus progenitores para seguir formándose y no tener que ceñirse al papel más habitual de la mujer en aquel momento, cuidar del hogar y los hijos.

Debido al estallido de la II Guerra Mundial, ella y su familia tuvieron que ser evacuados al condado de Gloucestershire. A su regreso a Birmingham, su colegio había quedado prácticamente destruido pero los conflictos bélicos no impidieron que pudiera seguir estudiando.

Estudió Matemáticas en la Universidad de Birmingham, un programa especial condensado en 2 años debido a los tiempos de guerra. Tras finalizar, la astronomía despertó en ella un gran interés que le llevó a solicitar una beca de investigación al otro lado del charco, en Australia, para trabajar en el observatorio del Monte Stromlo en Camberra. Su labor se centraría principalmente en la clasificación de estrellas, aunque acabaría descubriendo que eso no era lo suyo ya que no se le daba demasiado bien el reconocimiento de patrones.

Programar, su gran pasión

Regresó a Inglaterra sin una idea clara de lo que quería hacer y un anuncio en una revista buscando un matemático para trabajar en un ordenador digital hizo que enfocara su siguiente etapa profesional. Así fue como comenzó a trabajar en Manchester en el desarrollo del Ferranti Mark I, el primer ordenador electrónico comercial de propósito general. Su función era principalmente programar en código máquina. Le entusiasmaba su trabajo.

Mary Lee Woods no solo era pionera por ser una mujer programadora sino también por su defensa de los derechos de la mujer. En Ferranti protagonizó la lucha por lograr la igualdad salarial. Además, le tocó pelear para que tuvieran acceso al ordenador las mismas horas que sus compañeros varones.

Durante sus años en Ferranti conoció el amor de manos del también matemático y programador Conway Berners-Lee, que al igual que ella trabajaba en el desarrollo del Mark I. En 1955, tuvo a su primer hijo Tim Berners-Lee lo que supuso el freno a la carrera de Mary Lee Woods. Dejó su puesto en la empresa para quedarse en casa ejerciendo de madre, aunque eso no significó que dejara la profesión. Desarrollaba código desde su hogar y cuando lo necesitaba se desplazaba para probarlo en algún ordenador.

Hasta que sus hijos no crecieron lo suficiente para ser medianamente independientes no volvió a trabajar fuera de casa. Empezó a dar clases en un colegio porque los horarios y las vacaciones eran compatibles con ser madre. Pese a que inicialmente si le gustaba su trabajo como profesora, pasado el tiempo se dio cuenta que le aburría y quería volver a la programación, su gran pasión.

Volvió al mundo de la informática trabajando para una empresa en la que tuvo que aprender a programar en FORTRAN. Esto le sirvió para descubrir algo con lo que muchos programadores nos hemos topado, no existen ni se escriben buenos manuales. Quiso dar un ejemplo a los demás escribiendo ella misma uno, esa experiencia le serviría para vivir en carnes propias por qué no hay buenos manuales. Por un lado, escribir la información de forma que sea entendible no siempre es tan trivial y, por otro lado, el código está siempre en continuo desarrollo. Antes de que ella hubiera tenido tiempo de acabar ya había una nueva versión del mismo.

Corría el año 1987, Mary Lee Woods tenía por aquel entonces 62 años y decidió retirarse. 62 no era una cifra cualquiera, era el punto medio entre la edad de jubilación de las mujeres y la de los hombres, un guiño a la justicia social que defendía.

¡La abuela de la World Wide Web!

Parece que sus genes han dejado buena herencia ya que su hijo Tim es el creador de la World Wide Web. De ahí que popularmente se conozca a Mary Lee Woods como la abuela de la web. No cabe duda que el entorno en el que se crio Tim potenció sus inventos, creció rodeado de matemáticas y programación en casa. No solo él ha seguido los pasos de sus padres, dos de sus tres hermanos también se dedican a la informática.

Mary Lee Woods no es la única de las celebridades de nuestro blog que trabajó en el Ferranti Mark I,  Alan Turing (enlace) trabajó en su predecesor, el Manchester Mark I.

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