Raspberry Pi

Raspberry Pi, mucho más que un ordenador de bolsillo

El pasado 28 de febrero Raspberry Pi celebraba que habían pasado 10 años desde su lanzamiento al mercado. Una prueba más de que es una placa que llegó para quedarse y que su uso está más que consolidado. No es la primera vez que les hablamos de ella, ya que ha sido parte de algunos de nuestros proyectos como #Buyolid o la primera versión de nuestro Nextcloud. ¡Siempre nos ha gustado trabajar con ella!

La Raspberry Pi es un potente miniordenador completamente funcional que cuenta con conectores externos como USB, HDMI, etc. Tan mini que nos cabe en un bolsillo. Siempre se ha caracterizado por ofrecer gran capacidad computacional a un precio más que competitivo. Y aunque ha habido variaciones a lo largo de los años, esta esencia la siguen manteniendo.

Si tuviéramos que elegir un adjetivo para definir a esta placa nos quedaríamos con versatilidad. La podemos encontrar tanto en entornos educacionales como en industriales que requieren las máximas garantías de robustez. Lo podemos ver desde en proyectos que lo usan para crear una consola retro hasta en sistemas de control de calidad del aire, por poner algunos ejemplos. Hay cabida para todo.

En 2012 se dieron a conocer con una placa que tenía un procesador de 700 MHz y tan solo 256 MB de RAM y han ido evolucionando hasta el último modelo, el 4, que cuenta con una CPU quad core a 1,5 GHz y memoria RAM de hasta 8 GB. Aunque no son estas las únicas mejoras, además añaden puertos USB 3.0, se incluye un segundo puerto HDMI soportando ahora hasta dos pantallas 4K.

Serán las necesidades de nuestro proyecto las que determinen qué modelo debemos utilizar.

El sistema operativo: instalación

Independientemente del modelo de placa que hayamos elegido y qué proyecto tengamos pensado implementar un paso que es necesario es la instalación de un sistema operativo, como en todo ordenador.

El más popular es Raspberry Pi OS, que anteriormente era conocido como Raspbian y que algunos intuitivamente seguimos llamando así. Aunque existen muchas alternativas, tanto oficiales, como no. La selección dependerá del objetivo que tengamos en mente.

Antiguamente, teníamos que descargar la imagen del sistema operativo y, posteriormente, encargarnos de crear una tarjeta SD de arranque. Desde que lanzaron Raspberry Pi Imager el proceso se ha simplificado aún más. Una vez instalado el programa, solo tenemos que conectar la tarjeta SD, seleccionar la versión del sistema operativo y darle al botón de escribir. Si la versión que queremos no se encuentra en el listado, también ofrece la posibilidad de usar alguna imagen que hayamos descargado previamente.

Si nos hemos decantado por Raspberry Pi OS, una vez conectemos la tarjeta SD a la placa y sigamos el asistente de instalación tendremos nuestra Raspberry lista para empezar el cacharreo. En esta fase es necesario que le conectemos teclado, ratón y pantalla.

Recursos

Teniendo en cuenta la cantidad de proyectos que se llevan a cabo con Rasberry Pi y que ha alcanzado una gran popularidad entre los amantes del cacharreo, la cantidad de recursos disponibles es infinita. Vamos a dejarles con algunos que a nosotras nos parecen relevantes, pero ni están todos los que son, ni son todos los que están.

  • Blog de Raspberry Pi: además de otras noticias y novedades, publican frecuentemente tutoriales de proyectos que pueden servirnos de inspiración.
  • Canal de YouTube de Jeff Geerling: un descubrimiento relativamente reciente con el que nos queda claro que el potencial de esta placa es enorme.
  • Instructables: repositorio de proyectos con instrucciones detalladas para llevarlos a cabo.

Desde aquí solo podemos desearle larga vida a Raspberry Pi, para nosotras que tanto nos gusta el cacharreo es un aliciente ser testigos de su evolución. ¡La de proyectos que podemos poner en marcha! No negaremos que ya tenemos alguna idea rondándonos la cabeza.

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