Estadio de fútbol

Revolución tecnológica en el fútbol

Ha empezado abril y con él ha llegado un periodo de más de 40 días de fútbol sin descanso, con partidos de las diferentes competiciones. Uno de los platos fuertes que se aproxima es el derbi madrileño del próximo sábado. Partido que enfrentará al Real Madrid y el Atlético, encuentro de máxima expectación dada la rivalidad existente entre los dos equipos. Estos días las conversaciones futbolísticas están en boca de todos, en los bares, en la prensa, etc. Y eso que todavía se siguen escuchando comentarios de los partidos de las selecciones de la semana pasada, como lo ocurrido en el Francia-España en el que hubo un protagonista inesperado.

No se habla solo de deporte, estas conversaciones suelen centrarse en polémicas ocurridas. Se vuelve a abrir el eterno debate sobre la utilización de tecnología en el fútbol. Un mundo tradicionalmente conservador que por lo general es reacio a adoptar cambios. Sus detractores ven los nuevos inventos como elementos que van a perjudicar el espectáculo, que supondrán multitud de interrupciones del juego y se perderá la inmediatez. Mientras sus defensores creen que evitarán las controversias que se generan y las decisiones serán más justas.

Gran parte de las soluciones tecnológicas que se han adoptado a lo largo de la historia están relacionadas con facilitar y mejorar las decisiones arbitrales. No podemos negar que los errores en esta área son los más conflictivos y, a su vez, los más determinantes en un partido.

Sistemas tecnológicos utilizados por los árbitros

En 2006, en el mundial de Alemania, se estrenó el sistema para la comunicación entre el cuarteto arbitral compuesto por auriculares y micrófono. Venía a reemplazar la técnica utilizada hasta entonces que consistía en un botón en el banderín de los jueces de línea que pulsaban para avisar de que algo sucedía recibiendo el árbitro una vibración en su brazo. Los micrófonos permiten una comunicación inmediata y un contacto constante que ayuda a acelerar la toma de decisiones.

En 2012, la FIFA aprobó el uso del ojo de halcón para luchar contra el gol fantasma, es decir, cuando existe duda sobre si el balón ha cruzado la línea de meta. Este sistema requiere de 14 cámaras de alta resolución, 7 enfocadas a cada portería, que se encargan de seguir la trayectoria del balón en todo momento. Cuando detectan que el esférico ha sobrepasado la línea de gol envían un aviso que es recibido en el reloj del colegiado. El ojo de halcón se probó en la Copa del Mundo de 2014 en Brasil y se está usando en la Champions League pero todavía no ha sido adoptado su uso en LaLiga.

Otro sistema, también homologado por la FIFA, que se ha estado probando para resolver la misma problemática es el GoalRef. En este caso se inserta en el balón un chip que junto a una serie de sensores instalados en las porterías permiten determinar si la pelota ha entrado y ha habido gol legal.

En 2016, en el Mundial de Clubes, la FIFA probó otro sistema orientado a que los árbitros se ayuden de la tecnología para tomar decisiones más acertadas, el videoarbitraje. En este caso se trata de un conjunto de cámaras que retransmiten en una sala de vídeo donde los asistentes pueden revisar una determinada acción analizando las repeticiones, a petición propia o del árbitro. Los asistentes informan al árbitro de lo que han visto pero sigue siendo este el responsable de tomar la decisión final. Su uso se ha limitado únicamente a 4 tipos de situaciones: goles, penaltis, tarjetas rojas y confusión de identidad, es decir, aclarar qué jugador ha cometido una infracción. En el partido de la semana pasada entre Francia y España fue probado y, además, en esta ocasión fue decisivo en el resultado final. El videoarbitraje está en periodo de prueba y se prevé su implantación definitiva en 2018.

Tecnología no solo para los árbitros

El uso de la tecnología en el fútbol no va únicamente ligado a favorecer y mejorar las decisiones arbitrales. También está presente en otros aspectos de la cancha.

Algunos de los jugadores calzan botas inteligentes dotadas de la última tecnología. Incorporan sensores que permiten monitorizar diferentes parámetros como: velocidad media, distancia recorrida, etc. Toda la información recogida es almacenada para su posterior análisis.

Además encontramos prendas inteligentes como First V1sion, una camiseta deportiva equipada con una cámara de alta definición en el pecho desarrollada por una empresa española. Con ella se puede retransmitir el partido desde el punto de vista del jugador añadiendo realismo y emoción al espectáculo. Por ahora no se ha probado en partidos oficiales pero sí en amistosos.

Hace años ya, el cuatro árbitro empezó a utilizar un cartel electrónico para mostrar los cambios y los tiempos de descuento de forma que fuera más visibles desde la grada.

Los estadios de fútbol también se han convertido en un gran reto de innovación tecnológica donde se busca incrementar su eficiencia a la par que mejorar la experiencia de los aficionados.

Por otro lado, el espray que se utiliza para marcar la posición de la barrera no es un producto cualquiera. La solución es fruto del esfuerzo de ingenieros químicos y de mucha investigación. Debe cumplir con estrictos requisitos, ser suficientemente visible para resistir a la lluvia pero a la vez desvanecerse rápidamente. Todo ello sin dañar el césped, las botas o el medio ambiente.

Pese a la reticencia inicial, poco a poco el fútbol se va rindiendo a las obvias mejoras que supone introducir la tecnología en el campo. Pensemos por un segundo qué hubiera pasado si alguno de los famosísimos errores arbitrales hubieran podido corregirse en tiempo de juego, cómo habría cambiado la historia si, por ejemplo, se hubiera anulado el gol de Maradona contra Inglaterra en la Copa del Mundo del 1986 en el que se ayudó de su mano.

Esperemos que el partido del sábado esté exento de polémicas arbitrales y sobre todo que no sea por algo que se podría haber evitado haciendo un buen uso de la tecnología. ¡Y que gane el mejor!

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