Conversación de WhatsApp de la estafa viral que se hacían pasar por un familiar en el extranjero

WhatsApp: fraudes, ataques, amenazas, ¿qué hago?

«Hola. ¿Sabes quién te está escribiendo desde el extranjero?», «Hola. Cuánto tiempo. Te saludo desde el extranjero», «Hola. Estoy en el extranjero. ¿Cómo estás?» 

¿Te suena alguno de los mensajes anteriores? ¿Has recibido en los últimos meses algo parecido? Quizás lo viste por redes.

¿Quién te escribe desde el extranjero?

Hace unos meses las redes sociales se llenaron de conversaciones de lo más ingeniosas y divertidas entre una persona y un supuesto conocido que se encontraba en el extranjero y que necesitaba ayuda. Hay que reconocer que son de lo más tronchantes: les dejamos uno de los hilos de Twitter para que vean

Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? ¿Qué significan estas conversaciones? Se trata de un fraude a través de WhatsApp, por el cual los estafadores intentan obtener información de la víctima estableciendo una conversación, a priori, de lo más normal. Se hacen pasar por algún conocido o familiar de la víctima y le van realizando preguntas de forma que obtienen información personal para que la conversación parezca cada vez más real. 

El objetivo de estas conversaciones es obtener datos personales de las víctimas (phishing) o solicitar dinero.

Podemos detectar esta estafa por varias razones:

  • No solo tienen faltas de ortografía, también están mal escritos gramaticalmente, de forma que algunos mensajes no tienen sentido.
  • El argumento en sí es difícil de creer: que una persona tenga a un familiar en el extranjero, que no sepa de ella desde hace mucho tiempo y que lo que necesita es dinero.
  • El estafador no da ninguna información sobre sí mismo (obviamente), por lo que hasta que nosotros no le damos la información carece de personalidad y no podemos investigar sobre quién es ese supuesto familiar que nos está hablando.

No todo son fraudes

Conversación de WhatsApp de un desconocido

Dado lo viral que se convirtió la estafa que les comentamos y la repercusión que tuvo en medios, no pensamos en escribir nada acerca del tema, pero entonces sucedieron dos situaciones:

  • La primera es que una de nosotras recibió el famoso mensaje del extranjero, imagen que abre esta publicación.
  • La segunda es que la otra de nosotras recibió los mensajes de la imagen que acompaña estas líneas.

Cabe destacar que no tenemos el móvil de nadie y que probablemente esto es de alguien que se equivocó con el número. Y vaya por delante que no está bien ir amenazando a la gente, porque aunque nosotras no teníamos nada que ver, sí nos asustamos, especialmente cuando empezó a llamarnos por teléfono.

Ante esta situación por nuestra cabeza solo pasaban tres preguntas: ¿qué hacemos? ¿contestamos? ¿avisamos a la policía? 

¿QUÉ HACEMOS?

Podríamos contestarles la típica lista de cosas que nunca está de más recordar:

  • No des datos personales.
  • No compartas ni credenciales ni cuentas bancarias. 
  • Verifica quién te habla/escribe.
  • No cliques en enlaces que no conozcas.

Vamos, lo que les contamos siempre: ciberseguridad.

Pero hay una cosa, una sola cosa, muy muy muy importante, y que decimos muy poco: no pierdas la calma. Ante todo, calma. Es la mejor manera de afrontar este tipo de situaciones. Si nos dedicamos a contestar a lo loco y sin causa lo más probable es que nosotros mismos cometamos algún error que ayude o de alas a la persona que está detrás de la pantalla, así que calma. Sabemos que es difícil, porque nuestros instintos primarios es deshacernos de la situación lo antes posible, pero mejor hacerlo de forma tranquila y controlando perfectamente lo que está ocurriendo.

Y ahora sí, después de conseguir calmarnos, lo mejor es: 

  • No contestar. A no ser que sea como el caso viral, que sabemos perfectamente que es una estafa, nos están tomando el pelo y entonces nos echamos unas risas.
  • Mucho menos, no enviar dinero, ni imágenes nuestras, vamos, no compartir absolutamente nada.
  • Si los mensajes persisten, ir a la policía. Más vale pecar de precavidos y que nos aconsejen qué hacer, a que terminemos metidos en un berenjenal por un mensaje de WhatsApp.
  • Bloquear el número de teléfono que nos está mandando esos mensajes.

Cómo acabó nuestra historia

«Venga, sí, chicas, muy bien todo, pero ¿y qué les pasó al final? cuenten, cuenten» 

Pues después de estar como pollos sin cabeza sin saber qué hacer, nos calmamos y razonamos. Decidimos que no contestaríamos y que si persistían las llamadas o nos volvía a mandar algún mensaje más iríamos a la policía.

Al final no pasó nada de nada. Probablemente la persona se dio cuenta que se había equivocado y todo quedó en una anécdota, de mal gusto, pero anécdota.

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