Marvin Minsky

Marvin Minsky, padre de la inteligencia artificial

El pasado 24 de enero nos encontramos con la triste noticia del fallecimiento de Marvin Minsky, probablemente muchos no habían escuchado su nombre con anterioridad. Sin embargo, el campo de la inteligencia artificial le debe mucho.

Nació el 9 de agosto de 1927 en Nueva York, creció fascinado por la ciencia y la electrónica. Desde joven le interesó todo lo relacionado con el proceso de aprendizaje.

Se podría decir que Marvin dedicó su vida a dotar a los ordenadores de razonamiento humano y sentido común, logrando que las máquinas sean capaces de tomar decisiones de formar similar a como lo hacemos nosotros.

Una vida dedicada a que las máquinas tengan inteligencia

Tras finalizar el instituto, sirvió a la Marina de los Estados Unidos en los últimos años de la II Guerra Mundial donde fue formado en electrónica.

El fin de la guerra le permitió continuar sus estudios, se licenció en Matemáticas por la Universidad de Harvard en 1950. Posteriormente, obtuvo su doctorado también en Matemáticas en Princeton.

En 1951, construyó el SNARC (Stochastic Neural Analog Reinforcemente Calculator) considerado el primer simulador de redes neuronales capaz de aprender. No es este el único de sus inventos, también creó el primer microscopio confocal de barrido y la primera pantalla gráfica para la cabeza, precursora de los actuales cascos de realidad virtual. Además, sus contribuciones han servido para el desarrollo de la robótica y la programación.

Desde que finalizó sus estudios y hasta su fallecimiento, Martin Minsky trabajó como profesor en el MIT, el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts, cuna de gran parte de los inventos relevantes del sector tecnológico. En 1958, junto a John McCarthy fundó el Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT, donde llevó a cabo numerosos proyectos para dotar a las máquinas de características humanas.

El libro que publicó en 1985, La sociedad de la mente, a día de hoy sigue siendo una referencia para aquellos que quieren adquirir un mayor conocimiento del funcionamiento del cerebro y saber cómo este puede ayudarnos a desarrollar máquinas pensantes.

Debido a sus conocimientos y a su afición a la ciencia-ficción, Stanley Kubrick le pidió asesoramiento para diseñar el ordenador HAL 9000 en la película 2001 Odisea en el Espacio.

Entre los galardones y reconocimientos que Martin Minsky recibió por sus contribuciones al mundo de la ciencia, se encuentran el Turing en 1969 y el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en 2013.

Minsky, pionero de la inteligencia artificial, siempre estuvo convencido que llegaría el día que los ordenadores serían capaces de replicar todos los mecanismos de nuestro cerebro e incluso superarnos. Su ingenio le ha valido ser fuente de inspiración de varias generaciones de científicos.

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