Neil Papworth

Neil Papworth, un SMS de prueba que hizo historia

Neil Papworth llegó al mundo el 28 de diciembre de 1969, en plena época navideña, en una pequeña ciudad británica perteneciente al condado de Berkshire.

Su pasión por los ordenadores la descubrió desde temprana edad, con solo 10 años adoraba su Sinclair ZX80, un ordenador personal popular en los años 80. Así que, como no podía ser de otra manera, decidió estudiar informática. Obtuvo el HND (Higher National Diploma), titulación oficial perteneciente al sistema británico, en la Universidad de West London.

Inició su etapa profesional no lejos de donde se había criado, en Bracknell, trabajando para Ferranti International. Entre 1988 y 1991 se dedicó principalmente a aplicaciones aeronáuticas y militares. Fue responsable del desarrollo de un vehículo móvil con antena satélite, entre otros proyectos.

Posteriormente dio el salto a Sema Group Telecoms. En esta ocasión era parte del equipo encargado de implementar el sistema de mensajería corta para uno de sus clientes, Vodafone. Y sin él saberlo sería allí donde le llegaría la fama. A finales de 1992, Neil fue elegido para probar el envío y ha pasado a la historia por ser la persona que mandó el primer SMS (Short Message Service). Tras el éxito de la operación, viajó durante años a lo largo del mundo instalando el sistema de mensajería corta.

En 2000, se instaló en Toronto y, más tarde, en 2002 se mudó a Montreal. Siguió trabajando para la misma empresa hasta 2011, en ella vivió su evolución como profesional, pasando de desarrollador a arquitecto de software. Actualmente, está contratado por Oracle y se dedica a temas relacionados con la tecnología 4G en Montreal donde reside junto a su familia.

El primer SMS de la historia

Un SMS es un servicio de telefonía móvil que permite el envío y la recepción de mensajes de texto con una extensión limitada a 160 caracteres. Aunque se ha extendido el uso de SMS para denominar también a los mensajes en sí mismos.

Fue concebido como un sistema rápido y eficaz para que los empleados de una empresa se comunicaran entre ellos.

El hecho de que Neil Papworth fuera el que envió el primer SMS de la historia fue simplemente fortuito, un miembro de su equipo tenía que hacerlo y le eligieron a él. En aquella época los teléfonos no tenían teclado así que escribió y envío el mensaje desde su ordenador y fue recibido en un Orbitel 901, el teléfono de Richard Jarvis quien era director de Vodafone en aquel entonces. Tan sorprendente como el hecho en sí de que funcionara fue el contenido del mensaje: “Merry Christmas”, solo estábamos a 3 de diciembre pero Richard se encontraba en la fiesta de Navidad de su empresa.

Como suele ocurrir con la mayoría de los inventos, en el momento nadie fue consciente de la trascendencia de lo que acababan de lograr. No podían ni imaginarse la fama y popularidad que alcanzarían los SMS entre los usuarios ya entrados los años 2000.

Los mensajes cortos se convirtieron en toda una revolución, no solo cambiaron nuestra forma de comunicarnos sino que incluso tuvieron impacto en nuestro lenguaje y nuestra forma de expresarnos. Por ejemplo, palabras como “porque” se transformaron en “xq”.

Hoy en día han pasado a un segundo plano debido al auge de las aplicaciones de mensajería y las redes sociales pero hace unos años era nuestro recurso indispensable para felicitarnos en estas fiestas, especialmente en Nochebuena y, por supuesto, en Nochevieja. En 2010, solo en la primera hora del año se mandaron en España 25.270.000 de SMS alcanzando cifras desorbitadas.

Jamás Neil Papworth pudo imaginarse que su trabajo tendría tal impacto. Aunque siempre ha querido dejar claro que él no es el inventor del SMS, sino la primera persona que logró mandar con éxito un mensaje corto. De haber sabido la popularidad que su proeza iba a alcanzar, habría mandado otro tipo de texto más trascendental, al menos no eligió el típico “prueba” tan común en los ingenieros. Es curioso descubrir que él nunca había sentido especial interés por los teléfonos móviles y que no sería hasta años después cuando compraría el suyo propio.

Podríamos hacer una analogía con la llegada de Neil Amstrong a la Luna, el envío del SMS de Neil fue un pequeño texto para el Hombre y un gran paso para las comunicaciones de la Humanidad. Merry Christmas!

Ir arriba