Placas hardware

Buscando alternativa a la Raspberry Pi para nuestro Nextcloud

Hace unos meses les contamos que habíamos montado nuestro propio sistema de almacenamiento de archivos instalando Nextcloud en una Raspberry Pi. En esa entrada también les desvelábamos que en 2021 nos habíamos propuesto evolucionar a la versión 2.0 de The Tinkers Cloud, eso implica entre otras mejorar la parte hardware del sistema. Hace unas semanas que nos pusimos manos a la obra y vamos a contarles cómo va la cosa por ahora.

Empecemos recordando un poco el porqué de esta necesidad de cambio. El tiempo que llevamos con el Nextcloud montado nos ha hecho descubrir que cuando le pedimos mucho a nuestra Raspberry Pi, la pobre hace lo que puede, pero con dificultades. Cuando hablamos de pedir mucho nos referimos a sincronizar muchos archivos de golpe, subir archivos muy pesados y ese tipo de cosillas. La mayoría las acaba haciendo, pero no siempre al ritmo deseado.

De ahí que viéramos que para tener un sistema 100% funcional teníamos que buscar una alternativa más potente que la Raspberry Pi. Nuestro punto de partida para comparar con lo que vayamos encontrando: modelo 3, procesador Quad Core 1.2GHz Broadcom BCM2837 y 1 GB de RAM.

Entonces, ¿qué es lo que buscamos? Queríamos mantener el formato miniordenador o placa, ocupa poco espacio y ofrece la versatilidad de poder montar otros proyectos de cacharreo. Teníamos claro que era esencial mejorar la RAM, pasar a 2 GB podría ser suficiente y si dábamos el salto a 4 GB ya nos quedábamos más que equipadas. En cuanto al procesador no teníamos grandes exigencias, nos conformamos con que mejorara el actual. Y queríamos que todo ello fuera por un módico precio.

Editar los documentos online, un condicionante

Nextcloud no es solo un sistema de almacenamiento de archivos, va mucho más allá y cuenta con aplicaciones con las que complementar su funcionalidad. Para que se hagan una idea podemos hasta hacer videollamadas usando nuestro propio servidor. Una de las integraciones que ofrece es la edición colaborativa de documentos, mediante ONLYOFFICE o Collabora Online. Poder contar con esto nos resulta la mar de atractivo puesto que es algo que usamos en nuestro día a día y podríamos dejar de depender de herramientas de terceros.

Hasta ahora no hemos podido disfrutarlo porque ninguna de las dos herramientas da soporte para procesadores ARM, como el de la Raspberry Pi. Así que una de las cosas que hemos tenido que valorar en la búsqueda es si queríamos o no contar con esta funcionalidad.

Buscando alternativas

Con todo esto sobre la mesa empezamos a buscar qué alternativas existían. Valoramos pasar al siguiente modelo de Raspberry Pi, el 4, que es mucho más potente y podía cumplir. Analizamos diferentes modelos de Odroid ya que nos los habían recomendado. Descubrimos placas con nombres simpáticos como la Banana Pi. Y así fuimos conformando nuestro listado de placas, tomando nota de sus características técnicas, así como de su precio.

Y, ¿con cuál nos quedamos? Aquí fue donde tomó peso la decisión de edición de documentos sí o no. En ese afán que nos caracteriza de preocuparnos por la privacidad y la propiedad de nuestros datos decidimos que para nosotras sí era importante. Así que de sopetón las opciones se redujeron bastante. La mayoría de placas, como están pensadas para sistemas portátiles alimentados por batería, suelen tener procesadores ARM que consumen menos.

De entre las que quedaron hicimos nuestra primera elección, la Atomic Pi. Antes de comprarla, en una segunda búsqueda de información, nos topamos con que el tema de alimentación era un poco complejo y que había gente que comentaba que era un poco inestable. Si solo la quisiéramos para cacharrear nos hubiéramos lanzado a la piscina, por experimentar. Pero para nuestro sistema preferíamos tener ciertas garantías. Así que tocó volver a elegir.

¡Tenemos nueva plaquita!

Y, por fin, después de idas y venidas nos decantamos por una placa, la Rock Pi X. Afortunadamente encontramos dónde comprarla desde España que fuera fiable y que, además, enviaran a Canarias. Este era otro reto a superar, pero lo conseguimos.

Rock Pi X

Su principal baza es que tiene un procesador Intel con lo que nos aseguramos la integración con los editores de documentos, además de otras atractivas características. Es capaz de ejecutar tanto Windows 10 como distribuciones de Linux y se lanzó como un serio rival para la Raspberry Pi. ¡Lo comprobaremos!

Tras unas semanitas de espera, ya tenemos en nuestras manos el nuevo cacharrito. Como se pueden imaginar estas cosas no son plug and play. Es decir, con sacarlo de la caja, enchufarlo y darle a un botón no lo vamos a tener rodando. Ahora nos toca empezar a trastear con la placa e instalar todo lo necesario hasta lograr dejar el setup tal y como lo queremos.

La verdad que estamos deseando ejecutar Nextcloud desde la Rock Pi y ver cómo ha mejorado el sistema. Una vez lo tengamos ya saben que el reto no ha acabado, nos queda hacerlo accesible desde el exterior y no solo desde la red local como hasta ahora. Pero eso será más adelante, eso sí no duden que les mantendremos informados.

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